Cambiar para no cambiar nada, vol. 1: los medios y el Macripalooza

#TodesSomosRita

Era agosto de 2017, el frío todavía estaba en su máximo esplendor y Rita llegaba a su casa luego de hacer sus cotidianas compras en el almacén. Los precios aumentaban, y su casa de techos altos era una heladera cuando llegó. Las estufas estaban en piloto y ella, su marido y sus dos hijos de veinte y veintidós años se calefaccionaban a base de  hornallas. La razón radicaba en que el precio del gas era alto, y entre las compras cotidianas y las tarifas no llegaban a fin de mes. Sin embargo, existe un electrodoméstico que consume mucha energía…pero ningún funcionario recomienda apagar para ahorrar: la TV. 

Rita encendió la televisión y sintonizó por canal 13 su informativo predilecto que es Telenoche. Allí relataban las novedades del misterio de la desaparición de Santiago Maldonado. Habían pasado veinte días, y aún el joven seguía desaparecido. Mientras guardaba sus verduras, abrió su aplicación de Facebook en su celular y encuentra una imagen de una cuenta “Peronismo nunka más” que afirmaba que el joven se encontraba en Chile, y que su hermano cooperaba con la campaña para senadora de Cristina Fernández. “Y sí, no me extraña nada” afirmaba Rita “si mataron a un fiscal, son capaces de cualquier cosa”.

Al rato llegó su hijo menor de la facultad, que se quejaba de que el boleto de micro era demasiado caro, y no le alcanzaba el sueldo de su humilde laburo en un call center como telemarketer. “Tendrás que trabajar más horas, y ajustarte porque antes vivíamos demasiado bien” le respondió a su hijo. Al decir esto, entre mate y mate, su marido Roberto sacó de un cajón las boletas de luz, agua y gas, y le dijo que su sueldo se lo consumió solo el pago de impuestos. “¡Antes por lo menos podìamos vivir!” le decía Roberto. “Es el precio de pagar la fiesta” contestó Rita.

La historia de Rita es la misma que de millones de argentinos que ante el bombardeo mediático y digital encontró respuestas inauditas a los efectos de las distintas políticas llevadas a cabo por el gobierno de Mauricio Macri, las cuales han impactado de manera negativa en su bienestar. El aumento de tarifas, la inflación, la devaluación y el consecuente aumento desmedido del costo de vida. 

Su sigiloso y audaz relato ha consistido en prometer medidas cuyo cumplimiento pareció tornarse lejano al momento de asumir el reto de ser gobierno. Sin embargo, no faltó oportunidad para hacer sentir a los ciudadanos partícipes de un modelo para pocos pero cómplices y espectadores al fin. Así es señores, bienvenidos a la democracia espectáculo, bienvenidos al Macripalooza.

IMG_3941

¿Qué es la democracia espectáculo? 

El mundo de ayer hacía sentir partícipes a los ciudadanos en la vida política a través de las elecciones; el de hoy a través de la voracidad cyber-literaria de los 280 caracteres de un tweet. Estas acciones están destinadas a generar una política de emociones, la cual propone brindar satisfacción simbólica, dentro de una dinámica de exaltación y pasividad constante. La “democracia espectáculo” nace en el seno de ese cambio de paradigma. Esta fogonea y promueve la no racionalidad del público masivo y su consecuente escepticismo político. De este modo, el político se convierte en showman, y el ciudadano mutó de actor político a espectador del teatro democrático; enmarcándose este como una proyección del modo de producción, económico, político y social actual. 

Este hombre que usa redes sociales, ve televisión o consume determinada marca de gaseosa y preservativos, y está orientado en base a una burbuja consumista y dirigista de sus decisiones. Esta proyección está planificada, ya que el espectador al necesitar satisfacciones simbólicas, estas mismas son devueltas de una forma que satisface sus intereses por medio de la big data. 

A través de la big data, se entrelazan datos que conllevan a un conocimiento parcial del consumidor y así crear, a través de las redes, “productos virtuales” a su gusto. Todos ven los que quieren ver y creer. Las (nuevas) fakes news han nacido de allí. La utilización de la big data en la creación de noticias falsas durante las campañas del Brexit y las presidenciales de Estados Unidos de 2016, hicieron que se creasen noticias falsas con contenido de gustos y preferencias de los habitantes de determinadas regiones para orientar sus votos. 

La democracia espectáculo como forma de dominación del neoliberalismo reconfigura el juego democrático. Como sostienen Livetsky y Ziblatt, las democracias no mueren por golpe de efecto, sino de manera lenta y casi imperceptible. A través de movimientos internos que van anulando mecanismos de control y participación, afectando a la pluralidad. 

Cambiemos: la historia de un relato sin historia

La campaña de Macri en 2015 resultó novedosa por hacer sentir parte a una mayoría, que supo encantarse en 2011 con los logros del kirchnerismo, y al mismo tiempo consolidar el voto antiperonista con un esquema comunicacional empático, optimista y despolitizado.

La política ya no es ciencia – ni arte – sino comunicación y emoción, y de la misma manera que nos venden la moto nos venden el espectáculo democrático. El neoliberalismo, como sistema dominante, ejerce poder a través de las nuevas tecnologías corriendo la participación política a las redes y alejándose de las vías tradicionales, donde toda participación es aparente y todo escenario es virtual desviando los focos de resistencia popular.

Cambiemos asumió el gobierno prometiendo en materia comunicativa que no tendría un 678 y que se acabaría el relato, por ende uniría a los argentinos. Abogaría por la libertad de expresión y la pluralidad de voces. Acusó al gobierno anterior de autoritario, junto a las vivencias de algunos periodistas que acusaban al kirchnerismo de proto fascismo, particularmente por su guerra con Clarín y su Ley de Medios Audiovisuales. 

Sin embargo, este gobierno se encargó de retirar pautas a medios, llevándolos a la quiebra; como así también a cortes de señales repentinas de medios en el interior del país. Ya el gobierno no poseía un programa propagandístico, sino una red de medios concentrados. Estos mediante la sintonización constante del espectáculo de la corrupción de las causas de funcionarios kirchneristas corría el foco de los despidos, el alza de la inflación, la pérdida de poder adquisitivo, aumento de la pobreza; y lo focalizaba en las causas de Cristina Fernández. Una forma de crear la figura con quien polarizar de cara a octubre de este año, y así hacer más robusta la tesis que esta crisis es por “la pesada herencia” no solo de los últimos 12 años, sino de los últimos “70 años de peronismo”. Una falacia carente de todo conocimiento de nuestra historia argentina, pero que constituía un relato que emanaba de las redes sociales, y las cuentas fakes de trolls, y se repetían en medios audiovisuales y gráficos, en conjunción con la connivencia del poder judicial.  Todo como si fuese una gran caja de resonancia psicopolítica, conformada por la virtualidad de las redes, la mediatización de los grupos hegemónicos comunicacionales y el aporte de la connivencia del poder judicial. 

IMG_3940

Macripalooza: poder judicial, redes cloacales y periodistas…todos al line up

El ejemplo de nuestra amiga Rita demuestra que no es necesario un sistema estatal de medios para formar un relato. Simplemente costosas pautas brindadas a periodistas y medios privados amigos para formar un sistema de creación de conciencias colectivas que sostengan a un gobierno. Por eso Cambiemos le ha ganado la pulseada al kirchnerismo en el armado del relato. Basta nomas revisar las extensas promesas de campaña y observar el presente ¿Qué sucedió con la pobreza cero? ¿Y con cerrar la grieta? ¿Y no volver al FMI?. Si, pasaron cosas, aunque Doña Rita no cuestionó nada de esto, sino que lo relativizó. Nada mejor para una clase política que cometió una estafa electoral que un electorado con falta de conciencia crítica. Y nada mejor que utilizar como excusa la misma grieta para sostener los errores y desmanejos propios. Total, mañana ocurre una nueva noticia que tapa la anterior, y así se sostiene la burbuja y el ciclo de nunca acabar de desinformación, en el cual, una fake news aparece y refuerza a la otra. La polìtica se convierte en un juego de escándalos, y se transforma en un significante vacío fomentando el sentimiento de apatía hacia la clase política, el cual allana el terreno para la aparición de outsiders, como sucedió en Brasil con Jair Bolsonaro; o en Ucrania con Volodimir Zelenski. 

Es así que ante la falta de resultados positivos en materia macroeconómica, ¿que se hizo? De manual: recrudecer la grieta. En esto Cambiemos posee una gran habilidad, que es contar la realidad, pero a la inversa. El discurso de Mauricio Macri el pasado 1 de Marzo nos sirve de ejemplo. A partir de este relato, es que Doña Rita encuentra el consuelo para entender por qué sus facturas vienen cada vez más caras. En su ideario, pagaba caro los servicios porque vivíamos de fiesta, se robaron todo y eso que se robaron estaba enterrado en la Patagonia, que luego, en un gran puesta en escena, los medios adictos mostraron retroexcavadoras buscando. Pero…¿buscando que? Era más factible encontrar la fórmula de la Coca Cola enterrada que un PBI. Aquí es donde queda en evidencia la conexión medios-justicia, por eso, que viva el Circo Py y la danza de ex funcionarios ante la barba de Bonadìo y su pandilla de sicarios judiciales/mediáticos, donde encontramos a gente como Stornelli y D’Alessio creando causas que sostienen el relato.

Con esto, no relativizamos ningún hecho de corrupción, simplemente sostenemos que los medios y las conciencias colectivas juzgan antes que el sistema procesal y judicial mismo, y con esto, la presunción de inocencia, pilar de nuestra justicia, queda absolutamente en el olvido. 

Para ir cerrando, vamos a reflexionar con dos hechos y dos personas. El primero, muy mencionado en los últimos días, es el Senador Pichetto. Volviendo con la idea falaz de 70 años de peronismo, es curioso descubrir que el susodicho pasó los últimos 30 años siendo funcionario de Menem, luego de Duhalde, Kirchner y CFK. A partir de esto, el zoológico comunicacional oficial aplaudió la “pragmática” decisión de Macri. ¿Acaso hay entonces un peronismo bueno y otro malo? ¿Macri es el nuevo Otto Von Bismarck por esta jugada? Esto se lo responderemos en el episodio 2 de esta saga, sin antes decir que Cambiemos se transformó en el peronismo después del antiperonismo. 

IMG_3939

El segundo hecho es, como combatir la mal llamada grieta y no caer preso de la desinformación. ¿Se puede? SI. Pero no crean que es fácil. Por eso, nos gustaría apelar a la ciencia madre, la filosofía, para encontrar la respuesta. Por eso citamos a uno de nuestros filósofos favoritos, el gran Darío Sztajnszrajber, que sostiene a partir de la idea de que “lo personal es político”, que donde el poder nos convence de que no debemos hacer política en ese ámbito, es donde mayor resistencia debe emplearse para repolitizar. Y en esto creemos que el lugar por excelencia son las calles. El talón de Aquiles del neoliberalismo radica en las mayorías populares en las calles, en lugar de un cyber ejército creando tendencias. 

Esto es el Macripalooza, una versión espectacularizada de la política, o como algunos llaman, el culto a la anti politica. Hay un line up variado, por eso pasen y vean…aunque dudamos que los hagan participar. 

Escriben:

Ignacio Dangelo Lic. Ciencia Política y Relaciones Internacionales

Carlos Villarreal estudiante de Ciencia Política.

 

Ilustra:

Lucas Martinez

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s