¡Feliz Año! (Nuevo)

¿Qué tiene de especial Año Nuevo que lo hace distinto a todas las otras fiestas? ¿Hay una metafísica -en su sentido literal- del año por venir?

Más allá de las cuestiones inmediatas (reunión familiar, desaceleración de la rutina, comida, alcohol, amigos, más comida, entre otras) ¿Por qué le damos tanta importancia al Año Nuevo? Digo, es algo que trasciende religiones, grupos nacionales y épocas.

El Año Nuevo trae un sentimiento de renovación. Es una especie de parteaguas en el infinito correr del tiempo, que determina los períodos arbitrarios de nuestro calendario. Al terminar un período de 365 días, y comenzar uno nuevo, alzamos las copas, saludamos a los vecinos, y sentimos una especie de reverdecer en las esperanzas y las aspiraciones, al margen de ciertas promesas autoimpuestas que no siempre cumplimos.

Celebrar el comienzo de un nuevo año es casi tan antiguo como nuestra especie. Según explica Mircea Eliade, es un ritual místico, por el cual las sociedades renovaban la existencia del mundo por un nuevo período. En una visión circular del tiempo, inspirada en las estaciones climáticas y la regularidad en el movimiento de los astros, el comienzo del nuevo año significaba volver a crear el mundo, mediante ritos que evocaban la creación primera por parte de una o varias deidades.

Más próximo a nosotros, en las sociedades semíticas el retorno al origen, la renovación periódica del mundo, llevaba en sí una carga que el cristianismo hereda. A medida que el tiempo transcurre, lo existente se degrada, y es en sus primeras etapas donde se desarrolla la mayor virtud. Los ritos de renovación apoyaban la idea de volver a ese origen virtuoso, alejándose del deterioro que implica la existencia terrenal. La llegada de lo nuevo se daría mediante la destrucción de lo viejo. Visto en perspectiva temporal, los relatos apocalípticos son el comienzo de una nueva cosmogonía, donde se reproduce el ciclo Caos-Cosmos, donde el uno necesita del otro para existir.

En nuestras sociedades pos-industriales, el Año Nuevo no es una re-creación simbólica y religiosa del mundo, pero sí es un período que plantea un nuevo comienzo, a partir del reseteo del calendario. Este sentimiento de renovación es un factor cultural presente en gran parte de las sociedades a lo largo de la historia, y al parecer, un articulador central de la vida en sociedad; ya que además de cuantificar el tiempo en medidas estandarizadas, genera en los individuos una defensa contra la paradoja de finitud-infinidad.

Al fin y al cabo, ¿no sería tediosa, o monótona, la vida sin la posibilidad de recomenzar?

 

Escribe Federico Peruzzato 

Ilustra Lucas Martinez

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s